«¿Cómo sé que esta formación ha servido para algo?»
Es la pregunta que teme todo responsable de formación cuando dirección le pide justificar el presupuesto.
Y el problema real es este: lo que no se mide, no se defiende. Y lo que no se defiende, se recorta.
Durante años, la formación se ha medido con la métrica más pobre posible: la asistencia. «Vinieron 30 personas.» ¿Y? ¿Aprendieron algo? ¿Lo aplican? ¿Ha cambiado algo en el negocio?
Medir el impacto no es imposible. Requiere diseñar la formación pensando en ello desde el principio:
- Sabían que tenían nuevas obligaciones, pero no cuáles exactamente.
- No tenían protocolos formativos preparados.
- Necesitaban dejar constancia de la formación de cara a una posible inspección.
Lo que implementamos:
- 📊 Evaluar el nivel de partida y el de llegada.
- 📊 Definir qué debe saber hacer el equipo al terminar.
- 📊 Entregar informes de progreso, no solo listas de asistencia.
- 📊 Conectar la formación con un problema real de negocio o de cumplimiento.
En detúatúformación nos alineamos con las organizaciones para conseguir evidencias de aprendizaje e informes que te permiten demostrar el retorno de la inversión ante dirección.
Deja de justificar tu formación con «vinieron todos». Empieza a justificarla con datos.
¿Cómo mides hoy el impacto de tu formación?.
#CumplimientoNormativo #RD1026 #Igualdad #RRHH